En el mensaje enviado a los participantes en el IX Congreso de la Organización de Niños de Corea el estimado compañero Kim Jong Un subrayó como sigue:

Hace falta establecer como quehacer del Partido y el Estado dar prioridad a la labor de la ONC, así como atender con amor y de forma esmerada a sus miembros.

Nuestros niños se anteponen y se sitúan por encima del pueblo, a quien nuestro Partido considera como el cielo.

Los colosales esfuerzos dedicados a que las jóvenes generaciones crezcan con mayor ánimo y vigor no suponen ningún sufrimiento, sino felicidad y gloria.

La primerísima de todas las políticas de nuestro Partido y Estado ha sido siempre para las generaciones más jóvenes, y esto será un principio invariable del Partido del Trabajo de Corea y una eterna política estatal.

Corea es poderosa, aseveró, porque los relevos y reservas como los miembros de la Organización de Niños crecen como personas rectas y honestas y siempre inyectan viveza y vigor a las filas de revolucionarios.