Una vez entrado en el Hospital Pediátrico Okryu uno tiene sensación de estar en el mundo infantil, ya que en las paredes del edificio se cuelgan dibujos de las películas infantiles coreanas y los de fábulas famosas del mundo.
Cada una de esas obras muestra elocuentemente el amor fervoroso del mandatario
Gracias a su atención minuciosa el hospital está decorado tan magníficamente que provoca alegría y risa también a los padres de niños.
De tal forma el hospital parece un mundo infantil.