Póngase letras de registro Son letras prohibidas

La presidenta de la asociación de amistad de Irlanda con la RPD de Corea transmitió en su impresión que su impacto más grande durante la permanencia en este país era que las mujeres llevaban una vida dichosa bajo el beneficio del régimen socialista.

Dijo que las mujeres coreanas disfrutan de los mismos derechos del trabajo que los hombres y se les asegura suficientemente el derecho al desarrollo como un ente social. Continuó que el régimen socialista donde el Estado les asegura todas las condiciones para que ellas llevaran una vida social sin ninguna preocupación es el mundo fantástico para las del Occidente. Añadió que la RPD de Corea, gran jardín de respeto a mujeres al que el capitalismo no puede imitar ni inventar, es el país ideal y celestial y que si pudiera renacer quería nacer como mujer coreana.