Póngase letras de registro Son letras prohibidas

El redactor jefe político de un periódico inglés publicó en 1995 un artículo titulado “El sol brilla eternamente” que escribe:

A la vista medicinal las actividades vitales del ser humano cesan cuando el corazón deja de latir. Como ateísta no creo en tal “resurgimiento” de Jesús o “criterio de inmortalidad del alma”, pero me atrevo a negar mi creencia y abogo por la eternidad de Su Excelencia Presidente Kim Il Sung.

Porque este, antes que ser un hombre ordinario con signos vitales, es el gran sol de la humanidad. Bajo los rayos solares del Juche se tornan más densos los bosques frondosos de la época de independencia y se crecen más firmes los hombres independientes. ¿Cómo se puede decir que el sol se extinguió?

Cuanto más profundizo la meditación me cautivó una confianza en que Su Excelencia Kim Il Sung no se fue de nuestro lado, vive para siempre como el sol del Juche, ilumina e iluminará el camino de avance de la humanidad.