V. E. Kudimin
Director del Instituto de Estudio del Kimilsungismo-Kimjongilismo de Rusia
Cada vez que visito a Pyongyang, corazón de la revolución coreana y centro espiritual de los seguidores de la idea Juche de todo el mundo, visito antes que nada al Palacio del Sol Kumsusan. Aquí en el palacio sagrado se hallan en el estado vivo grandes compañeros
Y cada vez que visito al lugar sagrado supremo del Juche suelo rememorar la vida de
Esta vez voy a hablar brevemente sobre el ambiente en el que
En el proceso de la formación de personalidad de cada uno, ocupa un lugar extraordinario, sin temor a equivocarse, el ambiente familiar que él percibe desde el primer momento de su nacimiento.
Fue el resultado de la política de miopía de la dinastía feudal de Joson que había gobernado el país durante 500 años. Terminó con total fracaso esa política miope que consistía en apoyarse en las fuerzas ajenas y aprovecharse de las contradicciones entre los principales países imperialistas. Como consecuencia del servilismo a las potencias, se vio obligado a pactar al “Tratado de 5 puntos del año Ulsa” (1905) y Corea se convirtió en la colonia de la metrópoli, Japón.
En lugar de fortalecer su ejército, cumplir con la modernización general y levantar fábricas y empresas, los de alto rango feudal de Corea se aferraron a las artimañas diplomáticas intentando aprovecharse, a su vez, de las contradicciones de las potencias interesadas en esta región, entre ellos EE.UU., Rusia zarista, China y Japón.
Japón, tras derrotar a la dinastía Qing en la guerra de 1894-1895 y a la Rusia zarista en 1904-1905, firmó fácilmente el “acuerdo Katsura-Taft” (29 de julio de 1905) con EE.UU., con el cual se aseguró de libertad a anexar a Corea a expensas de permitirle al país americano ocupar Filipinas.
Corea sufrió el dominio colonial de Japón por un largo tiempo de 40 años. Esta vida colonial causó un desastre inmensurable a los coreanos. El imperialismo japonés pisoteó la cultura original de Corea y obligó a los coreanos a sustituir sus nombres y apellidos en los de los japoneses. Decretó la movilización forzosa hacia el ejército y las minas e impuso la esclavitud sexual a las coreanas.
La infancia de
Merece agregar más sobre la familia de
El señor Kim Ung U, bisabuelo de
El abuelo Kim Po Hyon y la abuela Ri Po Ik, la generación siguiente de la familia de Mangyongdae, fueron excelentes patriotas que guardaron nobles cualidades morales en toda la vida para heredarlas a sus generaciones venideras. Gracias a la influencia del abuelo Kim Po Hyon y la abuela Ri Po Ik, en la familia nacieron extraordinarios patriotas y revolucionarios dotados del firme credo de vida.
El camarada Kim Hyong Gwon, tío de
Fue detenido y encarcelado en la cárcel de Seúl debido a un traidor. Ningún tipo de torturas, burlas y hambre jamás pudo derrumbar su convicción. Él falleció en la cárcel pero sigue con nosotros siendo el paradigma del revolucionario indoblegable dotado de una elevada responsabilidad del servicio al pueblo.
El señor Kim Hyong Jik, padre de
Él dijo que para ganar victoria en la causa por la justicia y felicidad, por si no la alcanzara en su generación, debían completar con la idea de “Jiwon” las generaciones siguientes de la revolución.
Dejó el testamento oral a sus hijos de que recuperaran sin falta la independencia de Corea y falleció a la tan temprana edad de 31 años.
La madre Kang Pan Sok, madre de
La madre le entregó dos pistolas a su hijo,
Hasta aquí sobre la familia y el ambiente en que nació y creció
Hoy la tradición excelente de la familia de Mangyongdae, el espíritu patriótico, la idea noble de “Jiwon” y la idea de considerar al pueblo como el cielo sigue en sucesión porque el estimado compañero