Que hoy día la RPDC enaltece su poderío en lo alto es porque el Máximo Dirigente
El modo revolucionario ofensivo del Máximo Dirigente se expresa en el abrimiento del camino por la prosperidad del Estado con la convicción independiente e indomable.
El principio firme que no permite ningún modo a la violación de la soberanía de la República, la osadía audaz que se enfrenta a los requerimientos brutales con las medidas de línea dura y la tenacidad que acaba la labor iniciada hasta el final son las cualidades extraordinarias de dirección del Máximo Dirigente.
El destacado arte de dirección del Máximo Dirigente que convierte lo malo en lo bueno y que adelanta el futuro excelente con la estrategia y la táctica activas enfretándose a la corriente de la situación no siguiéndola atrae la admiración de todo el mundo.
El Máximo Dirigente cuenta con la manera de las actividades diplomáticas relampagueantes que no se para en las costumbres anteriores, la fuerza de atracción con la modestía y sinceridad que atrae todo el mundo, y mantiene la posición de principio sin ningún descuento en cuanto a los asuntos relacionados con la soberanía del Estado.
La autoridad e influencia altas de la República que se enaltecen en la palestra internacional son resultados brillantes logrados gracias a la dirección del Máximo Dirigente quien va defendiendo firmemente la línea independiente pese a las presiones de los imperialistas sin precedentes.
En la República, la cual recibe la dirección de un líder del tipo ofensivo, el pueblo enaltece como el fuerte del espíritu ofensivo y todas las labores del país como los asuntos militares, la economía y la cultura se promueven de manera ofensiva y vigorosa.
El modo revolucionario ofensivo del Máximo Dirigente
El espíritu ofensivo del Máximo Dirigente que se fortalece más y más a medida que se aumenten las pruebas se basa sobre la confianza absoluta al pueblo.
El Máximo Dirigente va logrando todas las victorias con la confianza absoluta al pueblo y considerando que no hay que ocultar ni una cosa al pueblo, hay que entrar a ello cuando haya dificultades, y que el pueblo tiene medidas para derrotar a los enemigos, para el superamiento de las pruebas y tiene la fuerza para vencer al cielo.
Que en la República se han logrado las victorias y los éxitos gloriosos de manera frecuente y continua es porque el líder y el pueblo, agrupados en uno, han venido realizando una heroica lucha desesperada.
En la República donde el líder y el pueblo se confían mutuamente no se puede haber ninguna dificultad insuperable y ninguna fortaleza inocupable.
El espíritu ofensivo del Máximo Dirigente
La creación y la renovación son el credo y los principios firmes del Máximo Dirigente.
Las teorías ideológicas del Máximo Dirigente como la ideología sobre la renovación continua de lo pasado conforme a la realidad actual, la ideología de materializar el principio de la creación de explotación rechazando la imitación del modelo y la ideología de pensar atrevidamente y presentar las cosas del nivel mundial en todos los dominios están integradas por las ideologías de la renovación y el avance continuos.
El Máximo Dirigente dirige a los funcionarios para que proyecten, operen y avancen vigorosamente todos los trabajos conforme a la exigencia de la época de la construcción de la potencia, e indica atentamente para que acepten las cosas del nivel mundial de manera creadora y conforme a la situación del país.
Hoy día, el pueblo coreano va pasando cada momento con la creación de velocidad de nueva época, con la lucha del rompimiento de la técnica punta bajo la consigna de competir, retar y adelantar al mundo.
En medio de la lucha creadora de todo el pueblo que aspira lo nuevo sin cesar, la República se enjuvenece cada día más y se aumentan las riquezas sociales que no hay en el mundo.
El espíritu ofensivo indomable del Máximo Dirigente
El Máximo Dirigente, siendo siempre primer abanderado de la lucha ofensiva en toda su trayectoria de la dirección revolucionaria, va abriendo la brecha de avance con la abnegación inquebrantable.
El Máximo Dirigente entregó sin vacilación su cuerpo en el frente peligroso y ofrece nueva fuerza a los funcionarios y los trabajadores con la perspicacia brillante visitando todas las partes del país con la dirección sobre el terreno al estilo guerrillero.
Por eso, el pueblo coreano, cada vez que se enfrenten a los éxitos trascendentales por la prosperidad del país, no se puede menos que llorar recordando los esfuerzos ocultos y la abnegación sobrehumana del Máximo Dirigente.
El Máximo Dirigente