La población de las zonas dañadas que recibieron nuevas viviendas decoradas magníficamente en vísperas del día 10 de octubre, aniversario 75 de la fundación del Partido del Trabajo de Corea, gritó a toda voz “¡viva!” una y otra vez venerando al Máximo Dirigente
Un veterano de guerra de la ciudad de Kaesong, pasando la mano por todos los rincones de la vivienda nueva, dijo que no podía creer en aquel hecho de que podía vivir en una vivienda tan magnífica y no pudo aguantar lágrimas confesando que sólo se puede imaginar sobre tal paraíso donde los damnificados no sufren la desgracia, sino se gozan de felicidad.
Todos los habitantes de las zonas dañadas, derramando las lágrimas de agradecimiento cálido, expresaron su decisión ardiente de responder con lealtad a los beneficios recibidos.
Un granjero del distrito de Singye de la provincia de Hwang