Una vez, el Máximo Dirigente
Hay muchos países y naciones en el mundo. Entre ellos, hay unos que hacen alarde de su riqueza abundante y del desarrollo económico.
No obstante, no se puede llamar como la potencia verdadera a un país donde no se abunda de la carcajada y la voz de canción del pueblo, fundamento del país, aunque tenga un territorio grande y una riqueza abundante.
La felicidad del pueblo sólo se florece de manera auténtica en el seno del gran padre del pueblo.
No hay en el mundo un dirigente del pueblo como el Máximo Dirigente, quien no presenta el factor material y económico considerando la sonrisa del pueblo como norma de la calificación de la capacidad nacional y continúa el camino de infinita abnegación para el pueblo.
Contando con el Máximo Dirigente que dedica todo lo suyo en aras del pueblo teniendo el concepto del pueblo más sublime, la RPDC estará llena de carcajada del pueblo sin límite.