Después del derrumbe del socialismo en la Unión Soviética y los países de Europa Oriental, hubo algunos países y muchos partidos políticos socialistas que intentaban construir el socialismo. Sin embargo, ningún dirigente y delegación del partido visitó el mausoleo de Lenin y colocó la ofrenda floral.
Pero, el día 4 de agosto de 2001, el gran Dirigente
El gran Dirigente, al arreglar la cinta de la ofrenda floral como si le doliera el corazón sintiéndose el ambiente triste del mausoleo de Lenin, guardó silencio expresando el noble homenaje.
La existencia del líder de la clase obrera del mundo, que podía ser dejado en el olvido debido a los actos de los traidores que intentaban deshonrar y exterminar los precursores revolucionarios, se pudo brillar de nuevo en virtud de la visita del gran Dirigente
El mundo inclinó la cabeza ante la férrea convicción y voluntad del gran Dirigente, quien había decidido visitar el mausoleo de Lenin, precursor de la causa del socialismo mundial, considerando como conciencia y moral obligatorias del revolucionario y no haciendo caso de otros.
Un periódico ruso insertó un artículo que va lo siguiente:
El mundo político, social y de prensas y la humanidad progresista de varios países alabaron el acontecimiento histórico hecho por el gran Dirigente
En el año siguiente, una gran sensación arrasó el mundo de nuevo.
El gran Dirigente
Los rusos se emocionaron mucho viendo la imagen noble del gran Dirigente quien recorría el monumento en la televisión. Desde el día próximo, se aumentaron las personas que visitaban aquel monumento siguiendo sus pistas.
El mundo sintió otra vez que