Era cuando el Máximo Dirigente camarada
Expresó gran satisfecho de que los constructores militares hicieron mucho trabajo superando las pruebas y dificultades en corto plazo y presentó las tareas para preparar el club en el nivel mundial diciendo que ese lugar tiene gran importancia en asegurar a los pueblos una vida más civilizada.
Enseñó que debían acondicionar el césped y la pista de tierra conveniente a montar el caballo y espesar las aserraduras en el lugar interior de entrenamiento. Y tomaron las medidas de construir más los lugares redondos exterior del entrenamiento y de instalar los equipos para facilitar a las personas a montar y bajar del caballo en varias partes del club.
Se mojaba por el sudor el vestido del Máximo Dirigente al pasar el tiempo.
Sin embargo, seguía su dirección en terreno aclarando uno por uno las tareas y métodos por construir magníficamente el Club de Equitación Mirim.
Los funcionarios no podían menos de sentirse disculpas respetando al Máximo Dirigente que se dedica todo aun en medio del calor sofocante.
Hay tantos lugares que él dirigió en terreno solo en la estación de verano.
Efectivamente las gotas de sudor del sacrificio del Máximo Dirigente que deja en todas partes del país para el pueblo se florecen como las sonrisas y las felicidades del pueblo.