Póngase letras de registro Son letras prohibidas

Un día invernal de 1939 el gran Líder Kim Il Sung ordenó a los guerrilleros antijaponeses en marcha acampar y preparar el escenario provisional.

Todos, llenos de alegría, cortaron árboles y en un corto lapso del tiempo hicieron el escenario, instalaron la tienda de campaña y le pegaron el repertorio.

Con la pitada se corrió el telón y se representaron coro, solo, bailes y hasta el drama que mostraba la vida guerrillera.

Los soldados recién ingresados no contuvieron la admiración ante tal espectáculo y algunos de ellos subieron al escenario de forma voluntaria para cantar.

La función artística de ese día infundió a los guerrilleros la fe en la victoria y el coraje invencible.