Cierta vez los médicos solicitaron al Presidente
Entonces el Líder les dijo que por supuesto él podía averiguar la situación del pueblo en la oficina por la red de información, que en tal caso pudo conectarse con los habitantes por dicha red, pero no por el afecto y vaso sanguíneo y que en fin de cuentas la relación con el pueblo sería la de entre el agua y el aceite.
Poco después les señaló en tono ansioso que su dirección sobre el terreno no era una simple visita sino un proceso de circulación sanguínea por lo cual comparte la misma sangre con el pueblo.
Ante tales palabras los médicos no pudieron más insistir en su petición.