Un día de diciembre de 2011 el gran Dirigente
En el campo de entrenamiento reinaba el espíritu combativo de aniquilar de un golpe a enemigos si se atrevieran a tocar siquiera una pulgada de la tierra patria.
El Dirigente evaluó que preparaban a soldados como combatientes capaces de cumplir con cualquier misión asignada mediante intensos ejercicios destinados a adiestrarlos en complejas circunstancias y condiciones posibles en combates reales.
Enfatizó que avivaran el fervor de entrenamiento en todas las unidades y que para el EP que defiende con firmeza la patria socialista con el fusil de la revolución y de clase, no hay otra cosa más importante que los ejercicios.