Un día de finales de otoño de 1996 el gran Dirigente
Luego de evaluarlos alto, dijo que la llave maestra para prepararse como combatientes capaces de vencer cada uno a cien enemigos se encuentra en intensificar los ejercicios militares y políticos y que solo de hacerlos con intensidad podían elevar más la combatividad de la unidad y salir siempre victoriosos en el enfrentamiento con enemigos.
Y subrayó a los oficiales de la unidad que intensificaran más los ejercicios para preparar a todos los soldados como valientes combatientes capaces de cumplir independientemente con las misiones asignadas en cualesquier condiciones.