Un día de julio de 2015, el estimado compañero Kim Jong Un dio a los funcionarios la instrucción de organizar el viaje turístico por avión.
Días después, Kim Jong Un examinó el documento referente a la organización del vuelo turístico e indicó que no habían trazado bien la ruta, porque preveían abrirla a lo largo de los bordes de la ciudad de Pyongyang anteponiendo la seguridad de la capital y el cálculo económico. Aconsejó que sería mejor rectificar la ruta turística para que los aviones de pasajeros puedan volar en el espacio aéreo de Pyongyang, posibilitándoles contemplar el panorama de la capital que se transforma cada día más y abrir más rutas aéreas para que puedan disfrutar del hermoso paisaje del país viajando en las estaciones buenas por el Complejo Hidráulico del Mar Oeste y demás lugares famosos como el monte Kuwol. Una vez organizado el trabajo por el bien de la población, enseñó que se necesita satisfacer al pueblo ampliando la ruta aérea turística.
Posteriormente Kim Jong Un volvió a reunirse con los funcionarios y dio instrucciones sobre los pormenores; la selección de aviones turísticos, el anuncio de la organización del viaje, la necesidad de hacer bien la administración del avión, el reajuste y la revisión para prevenir las eventualidades por los defectos, la organización del vuelo de ensayo de los cuadros responsables para estudiar cómo facilitar a la población mayor júbilo y alegría, y el servicio de comidas nacionales y famosas a los habitantes después del viaje.
Gracias al amor profundo de Kim Jong Un, el 8 de noviembre de 2015 empezó el primer viaje turístico de los ciudadanos.