Aunque hay muchos países en el mundo y cada país tiene su pueblo, no existe el pueblo como el coreano que vive entre la confianza valiosa de ser calificado como “gran pueblo” por su dirigente.
El Máximo Dirigente
Ningún otro pueblo es tan benevolente como el nuestro que entiende perfectamente la difícil situación del país y asume sus quehaceres como si fueran sus propios. El pueblo agradece a toda hora al Partido, pero en realidad es él quien debe recibir los saludos de agradecimiento. Para mí y para nuestro Partido, es la primera misión y voluntad inquebrantable defender firmemente y enaltecer a nuestro pueblo y procurarle una vida abundante y envidiable.
Es, precisamente, el Máximo Dirigente