El gran Líder Kim Il Sung, en la reunión de fundar la Unión para Derrotar al Imperialismo celebrada el 17 de octubre de 1926, afirmó que en vista de las lecciones históricas de la lucha antijaponesa, debían derrotar al imperialismo japonés y alcanzar la independencia auténtica de Corea no por la fuerza de unos contados hombres o ayuda de fuerzas foráneas sino con el movimiento masivo, la fuerza propia del pueblo coreano y de manera independiente.
Por la fuerza propia de los coreanos y de manera independiente.
Esto constituye el espíritu de la UDI. Gracias a esto, el Partido del Trabajo de Corea, desde los primeros días de la fundación, ha mantenido la independencia en toda su trayectoria y ha manifestado la dignidad y el poderío como la organización revolucionaria que avanza victoriosamente bajo la bandera de la independencia.