Desde la antigüedad decían que la mujer es débil, pero es fuerte la madre.
Quizá sería una frase de elogiar la abnegación de las madres para sus hijos.
Hoy en la RPD de Corea, las madres dedican toda la vida no solamente para sus hijos sino también para el país.
En medio de muchas carencias y dificultades económicas, ocupan, al igual que los hombres, un puesto de la revolución y una parte de la construcción socialista, cuidando de los nacidos, cónyuges y suegros y tomando cargo de todas las faenas hogareñas y dan frescura y hermosura a la sociedad.
Es por eso que el estimado compañero