Fue en el año 2016 cuando la región septentrional de la provincia de Hamgyong del Norte fue azotada por la inundación.
El Secretario General Kim Jong Un llamó a los cuadros del Ejército Popular y les dijo que el Partido deseaba que el EP desempeñara el papel medular en reconstruir moradas de felicidad para damnificados y convertir la región devastada en el paraíso socialista. Les enfatizó que el EP, teniendo presente la confianza y la esperanza del Partido, debía ponerse al frente de la batalla de resarcimiento de daños.
Y les señaló que el EP concentrara toda la fuerza en la rehabilitación, se encargara de obras y tareas más difíciles y las cumpliera de modo impecable manifestando sin reserva el poderío del hueste revolucionario invencible que no conoce imposibilidad en cualquier cosa.